Seguramente estés [email protected] de ver casas de ensueño que parecen imposibles de conseguir, con panorámicas que atraen hasta a los más reacios al mundo deco. Pero la realidad es que para lograr un resultado impecable, y convertir tu casa en un inmueble de portada, solo hay que tener en cuenta algunos pasos sencillos. Pautas que muchos decoradores y estilistas contemplan como imprescindibles en su decálogo de interiores.

Para hacer de tu casa la envidia de todos aquellos que la visiten, Housell desvela los trucos que pondrán ese “touche d’élégance” convirtiendo tu vivienda en una casa de portada de revista

1. Cuida los detalles con pequeños bodegones

En el mundo de la decoración la expresión “los pequeños detalles son los que marcan la diferencia” se lleva a rajatabla. Y con motivo, pues el hecho de crear un pequeño rincón con libros, cuadros, jarrones, plantas, etc. generará un punto focal que atrapará todas las miradas. Construye pequeños bodegones en espacios vacíos, aunque sin abusar, ya que la línea entre el éxito y el desastre en este tipo de composiciones suele ser muy delgada. ¿La clave? respeta los espacios.

2. Apuesta por la simetría

Prueba distribuyendo muebles iguales a ambos lados de un elemento central que funcione como nexo. Este truco nunca falla, sobre todo para localizaciones como comedores o salones, donde una mesa central suele ser la que delimita el eje de la distribución.

3. Todo es mejor con un toque de color

Son muchos los tonos que se pueden agregar a nuestra casa según la zona, distribución, características del mobiliario, e incluso la luz. Aporta ese toque de color con detalles como alfombras, obras de arte, lámparas de pie, tapicerías, etc. Pero ¡ojo! A veces abusar del color puede llevarte a error. Intenta escoger una gama cromática de un par de colores con tonalidades más fuertes y combínalos posteriormente con tonos más pastel.

4. Las plantas siempre son una buena opción

Además de aportar color y frescura a tu casa, también darán vida y ayudarán a purificar el ambiente. Las plantas y flores siempre son una opción acertada, sobre todo en contraste con un fondo en tonos tenues o cálidos, y en espacios como la cocina, terraza o salón. Solo un detalle, ¡no olvides regarlas!

 

 

5. Contempla la suavidad visual

Generar contrastes con texturas es una opción perfecta para potenciar la armonía visual. Bancos tapizados, mezcla de estilos con bordados, colores sobrios que inviten al descanso. Una técnica perfecta para aplicar a zonas reducidas, con el objetivo de ampliar la sensación de espacio, como por ejemplo un desayunador, un rincón de lectura o simplemente algún punto sin uso de la vivienda.