La eficacia de algunos remedios naturales para prevenir y tratar los resfriados ha sido muy discutida en los últimos años. Uno de los que ha sido objeto de discusión es el zumo de naranja, por su contenido en vitamina C. Hoy sabemos que no previene los resfriados (salvo en situaciones especiales, como los deportistas de competición), pero si hay evidencias de que puede acortar la duración del proceso. Por ello, sigue siendo recomendable tener en cuenta la vitamina C cuando llega el invierno.

Otro activo natural que también se ha relacionado con la mejora de las defensas es el Zinc. Este mineral se encuentra en las células por todo el cuerpo y tiene numerosas funciones entre las que destaca su necesidad para que el sistema de defensa del cuerpo (sistema inmunitario) funcione apropiadamente. Además, participa en la división y el crecimiento de las células, al igual que en la cicatrización de heridas y en el metabolismo de los hidratos de carbono. Algunos datos apuntan que consumir Zinc puede reducir el riesgo de resfriarse y empezar a tomarlo cuando nos hemos resfriado puede reducir su duración y hacer que los síntomas sean menos intensos.

Y, por supuesto, tenemos que hablar también de la Echinacea (Echinacea purpurea). La raíz de esta planta, recolectada en primavera, después de 4 años de cultivo, contiene numerosos principios activos con propiedades para estimular el sistema inmune (inmunoestimulante). Dichos activos se oponen a los invasores no deseados y mejoran la defensa inmunitaria.

Historia de la Echinacea

Las primeras referencias descritas en torno a la Echinacea son bastante recientes: hacia finales del 1.700 se descubre que era usada por los indios nativos de América del Norte, considerándola sagrada, en vista de sus excelentes propiedades curativas. Se sabe que 14 tribus Indias utilizaban la Echinacea como único remedio contra las mordeduras de serpiente e insectos venenosos. Sus usos más frecuentes estaban relacionado con los problemas dentarios y encías dolorosas, también preparaban infusiones para aliviar la gripe y los resfriados y antiséptico de heridas infectadas.

En 1904 se encuentra la primera información sobre la introducción de la Echinacea en la medicina práctica, a comienzos del siglo XX la tintura de Echinacea es uno de los productos más vendidos en América. Hacia 1930 comienza el cultivo y la utilización de la Echinacea, sobre todo en Alemania, país que aportará los estudios y la labor científica más importante de nuestros días respecto a su valor terapéutico. Desde este momento la popularidad de la Echinacea crece rápidamente gracias a la eficacia de sus propiedades.

Sin embargo, con la aparición en el mercado del primer antibiótico (1945) el entusiasmo por la Echinacea decayó notablemente, ante la eficacia, rapidez y garantías curativas del antibiótico. Con el tiempo, la aparición de resistencias y la ineficacia de los antibióticos frente a los virus, responsables de los resfriados y numerosas infecciones del aparato respiratorio, hace que hacia 1970 los productos a base de Echinacea vuelven a ocupar un lugar importante en medicina.

Evidencias de los remedios naturales para el resfriado

Existen numerosos estudios clínicos publicados que muestran la eficacia de los remedios naturales para el resfriado. Se ha publicado recientemente una revisión* que arroja unos resultados muy positivos para la vitamina C, el Zinc y la Echinacea.

  • La suplementación regular con Vitamina C (1 a 2 g / día) ha demostrado que puede reducir la duración (en adultos en un 8 %, en niños en un 14 %) y los síntomas del resfriado.

 

  • Suplementar la dieta con Zinc, puede acortar la duración de los resfriados en aproximadamente un 33 %. Recomiendan en el estudio iniciar el consumo de Zinc dentro de las 24 horas posteriores al inicio de los síntomas.

 

  • En cuanto a la Echinacea, el uso de esta planta también muestra una mejoría en casos de resfriados y avala su recomendación en prevención y cuando ya aparecen los síntomas. Las dosis recomendadas son durante 4 meses (2.400 mg/día) y (4.000 mg/día) respectivamente.