La Nochevieja pasa factura en nuestro cuerpo. La última noche del año aglutina los elementos “perfectos” para provocar la clásica resaca de Año Nuevo: una cena copiosa y un consumo alto de alcohol, los principales quebraderos de cabeza durante esta noche.

¿Los síntomas? Acidez, dolores de cabeza, malestar, … La resaca post-alcohol así como la pesadez que se produce después de una cena contundente, dejan el cuerpo en reposo y deshidratado, ya que el flujo de sangre y la energía se concentran en el proceso digestivo, lo que provoca cansancio y un estado anímico bajo.

Por este motivo, los expertos de Kaiku Sin Lactosa comparten los trucos más eficaces para acabar con los síntomas de la resaca de Año Nuevo. ¡Empieza el año sin quebraderos de cabeza!

Pre-Nochevieja

La mejor defensa es un buen ataque, por lo que es importante preparar el cuerpo para los excesos durante el convite y la fiesta. Conviene elegir los alimentos más completos para no distar de una comida saludable normal, y así evitar digestiones muy pesadas o una mala resaca. Alimentos proteicos y con grasas buenas y fácilmente digeribles como el salmón y, sobre todo, no escatimar en los vegetales: compensa un plato graso con una buena ración de verduras.

Acabar con la acidez

Para evitar el clásico ardor después de una comida contundente, nada mejor que comer de forma lenta y pausada; evitar alimentos que puedan provocar acidez, como el chocolate o alimentos muy grasos. Como “barrera protectora”, un vaso de leche sin lactosa desnatada o cambiar el licor de la sobremesa por una infusión de manzanilla.

Hidratarse más de lo normal

El principal síntoma de la resaca, el dolor de cabeza, es fruto de la deshidratación, puesto que el alcohol es muy diurético y fomenta la producción de orina. Para contrarrestarlo, se hace imprescindible beber mucha agua y complementarlo con alimentos que hidraten ¿Opciones para mejorar la hidratación? La lechuga, la sandía y las espinacas, con casi un 93% de agua; seguida de la leche, los yogures y las manzanas, con un 85% de agua. Además, optar por lácteos sin lactosa aligerará la digestión haciéndola menos pesada.

Adiós a la pesadez

La sensación de pesadez después de una gran comida puede disminuir seleccionando alimentos idóneos y siguiendo unos sencillos trucos. La postura (sentado con la espalda recta o caminar) hará que el cuerpo tenga menos dificultades a la hora de realizar la digestión. Por último, seleccionar alimentos que ayuden a remitir la pesadez, como los lácteos sin lactosa lactobacillus ricos en vitamina B6 Y B9, ya que protegen la flora intestinal y mantienen un equilibrio de nutrientes y vitaminas necesarios para el proceso digestivo.