Esta patología es padecida por muchas personas enmarcadas en una sociedad donde el consumo y la variedad en la oferta es amplísima y muy común. Multitud de marcas, miles de opciones, de modos de venta, compra en tienda, a través de internet, por encargo, facilidades de pago… hoy todo está al alcance y en muchas ocasiones, se nos puede ir de las manos.

PERFIL DEL ADICTO A LAS COMPRAS

  • Personas con perfiles muy variados.
  • En edades cada vez más tempranas.
  • Muestran extrema ansiedad y agitación en sus conductas diarias.
  • Suelen pedir ayuda en un estadio muy avanzado del problema, la ayuda la piden ellos o sus familiares, desesperadamente, para solucionar su compulsión en la compra a través de Internet de todo tipo de productos, cada vez más variados.
  • Dilapidan su sueldo y dejan a cero la cuenta corriente de la familia.
  • Obviamente se producen importantes conflictos con su entorno que son incapaces de frenar su irresistible tentación.
  • Son perfiles con el típico estilo del jugador de azar, hablan con desenvoltura de su propio problema, casi como si lo que está ocurriendo no dependiese de ellos/as; definen su manía como una especie de rapto incontrolable que la llevaba inexorablemente a comprar.
  • Los intentos de la familia o amigos en lugar de reducir su deseo, lo exalta.
  • El placer de enfrentarse al desafío es un fenómeno normal en estas personas.

 

¿CÓMO PUEDES SOLUCIONARLO?

 «Después de haber indagado el fenómeno y de haber observado todas las características de la patología definida como ‘compras compulsivas’, debemos confirmar si la persona está  verdaderamente dispuesta a trabajar para resolver su problema», afirma el psicólogo Jorge López Vallejo, experto en Terapia Breve Estratégica (www.lopezvallejopsicologia.com).         

En el tratamiento, la familia debe colaborar al máximo y se convierten en el cooterapetua. Pero, ¿qué puede hacer la familia?

  • Debe interrumpir todos los sermones en la familia con relación al problema, explicando que esta dinámica acaba por exacerbar el problema en vez de reducirlo.
  • Cesar cualquier acción represiva en la relación a la persona con el problema, manteniendo como única restricción el control del uso del dinero.
  • Deben dosificar, progresivamente, el dinero disponible para las compras.

 

APLICAR LA TERAPIA BREVE ESTRATÉGICA PARA PONER FRENO

“Desde la terapia breve estratégica, cambiamos el sistema perceptivo reactivo de la persona, cambiamos la posibilidad por la obligación de gastar diariamente a través de la Red. Esta prescripción tiene que respetarse al pie de la letra. La persona con el problema, madura la conciencia de haber sido objeto y sujeto al mismo tiempo de una especie de encantamiento maléfico del cual sentía la necesidad de salir y del que sale” , concluye López Vallejo.